Después de casi 4 meses del paso del Huracán María por Puerto Rico por fin hablan las empresas de Telecomunicaciones y esto fue lo que dijeron

Después de casi 4 meses del paso del Huracán María por fin hablan las empresas de Telecomunicaciones en Puerto Rico y esto fue lo que les dijeron a los de "El Nuevo Dia"

Por El Nuevo Dia



Telecomunicaciones en la era después de María

Restaurar el servicio de celular e internet en la isla ha requerido un esfuerzo monumental del sector y a pesar de su rol, no son una prioridad ante el gobierno


Todavía más de la mitad de las antenas existentes en municipios como Aguas Buenas, Yabucoa, Cidra, Naguabo, Vieques y Utuado están fuera de servicio, según la FCC. (Archivo / GFR Media)

Los daños causados por el huracán María a la red de telecomunicaciones de Puerto Rico podrían superar los $1,000 millones, según los principales líderes del sector.

La cifra todavía es preliminar, pero de entrada, es una mella importante en uno de los pocos sectores económicos de Puerto Rico que permanecía en modo de crecimiento, pese a la crisis presupuestaria y el período de estancamiento económico prolongado que se vive en la isla desde  2006.

Ahora, a pesar de casi tres meses de esfuerzos ininterrumpidos y de cientos de millones de dólares invertidos por parte del sector para levantar la llamada “red inalámbrica” de Puerto Rico, la infraestructura que hace posible conversar y textear, así como la operación de un banco o un centro comercial, pende -en esencia- de una cosa: la energía eléctrica.

En entrevista con Negocios, los principales líderes de la industria de telecomunicaciones e internet en Puerto Rico aseguraron que han implementado todo tipo de estrategias para restaurar el servicio y que trabajan en conjunto para ofrecer comunicación y servicios de data confiables a 3.4 millones de ciudadanos tras la devastación causada por el huracán María el pasado 20 de septiembre.

Sin embargo, el gerente general de AT&T en Puerto Rico, José J. Dávila; el principal oficial de Claro Puerto Rico, Enrique Ortiz de Montellano; sus homólogos en Liberty Puerto Rico y PR Wireless, Naji Khoury y Juan Saca, respectivamente, al igual que Jorge Martel, principal cabeza de T-Mobile en la isla, admitieron que la red de telecomunicaciones de Puerto Rico no se estabilizará en por lo menos seis meses, pues dependen de que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) restaure su propio servicio.

Al mismo tiempo, al pasar revista de la respuesta al desastre, los ejecutivos admitieron que, desde el paso del huracán, el sector ha tenido que librar múltiples batallas para restaurar el servicio de telecomunicaciones: desde acceder a combustible y rogar que el Departamento de Hacienda autorizara la salida de generadores del puerto de San Juan, hasta luchar para conseguir un turno de prioridad para traer recursos, piezas y equipos desde el continente. Ello, debido al ataponamiento de carga en el puerto de Jacksonville, Florida, con destino a Puerto Rico.

“Ha sido una cosa increíble”, dijo Khoury, quien reveló que la empresa de televisión por cable y telecomunicaciones que dirige en la isla lleva semanas aguardando por turnos de embarque en el puerto de Jacksonville para traer piezas, cables y equipos, al igual que unas 60 brigadas para continuar con la reparación de la infraestructura que provee televisión por cable y servicio de internet a buena parte de los consumidores  en la isla.

“Aunque estemos arriba, la gente en su casa no puede prender su módem porque no hay luz; los negocios no pueden encender su módem aunque llegó el internet porque no hay luz; esa oficina que tiene teléfono e internet está cerrada porque no hay luz”, dijo  Ortiz de Montellano, al explicar por qué razón el consumo de data en Puerto Rico no se ha recuperado a niveles previos al ciclón.

“Hasta que no esté estabilizada la AEE y en funcionamiento bien, las telecomunicaciones no estarán estables aunque hayamos completado nuestras reparaciones”, indicó Saca, quien preside PR Wireless, la empresa que integra a Open Mobile, Sprint y Boost Mobile en la isla.

A primera vista, los datos que provee la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en inglés) acerca de la recuperación de la infraestructura de telecomunicaciones en la isla serían sinónimo de progreso. Hasta el pasado 15 de diciembre, según el regulador federal, ocho de cada 10 antenas de transmisión celular estaban en funciones en Puerto Rico. El día después del ciclón, menos del 5% de las casi 3,000 antenas que hay en Puerto Rico estaban “radiando”, lo que en la jerga de los telecomunicadores no es otra cosa que en funcionamiento.

Del celular a la planta

Sin embargo, aunque la activación de tales infraestructuras ha provisto cierta continuidad a la vida diaria en Puerto Rico después del ciclón, podría decirse que en la isla AT&T, Claro Puerto Rico, Liberty y PR Wireless y T-Mobile operan como todavía lo hacen miles de hogares y comercios: en modo de planta eléctrica.

Además, todavía, más de la mitad de las antenas existentes en municipios como Aguas Buenas, Yabucoa, Cidra, Naguabo, Vieques y Utuado, están fuera de servicio, según la FCC.

Así pues, en Puerto Rico, si usted posee servicio de comunicación, es posible que se deba a que la antena radiotransmisora tiene energía por una planta eléctrica. O si usted reside o hace negocios en las zonas este y central de la isla (las más embestidas por el huracán María), es posible que no tenga el servicio que podría hacer la diferencia en una situación de vida o muerte.

En el caso de AT&T, Dávila explicó que la empresa provee servicio al 94% de sus clientes, pero diariamente, los generadores que energizan antenas, oficinas y centros de operaciones consumen 20,000 galones de combustible. AT&T mantiene sus operaciones con una red de 600 generadores instalada tras el ciclón.

Según Dávila, aunque la empresa que también ofrece televisión satelital a través de Direct TV ha reparado la mayor parte de su infraestructura, ofrecer una fecha para la restauración plena del servicio con “una contingencia tan significativa” como la falta de electricidad, no sería “prudente”.

En Claro, explicó Ortiz de Montellano, aproximadamente el 70% de las torres de radiotransmisión y sus instalaciones funciona con generadores de energía.

Claro completó las reparaciones de su anillo de fibra óptica y a pesar de los daños considerables que sufrió la red de telefonía fija (en el orden de 25% a 30%), la mayor parte de los clientes de ese servicio, aproximadamente 70%, ya lo poseen. En el caso de telefonía móvil, el 96% de los clientes está conectado, sostuvo el ejecutivo, haciendo la salvedad de que opera con cientos de generadores por toda la isla.

“La falta de energía en Puerto Rico implica generadores de diésel, refacciones, partes, llevar combustible cada tres días a todas esas torres. Estás operando con el riesgo de que en cualquier momento la planta falla, falta el combustible y el servicio se vuelve a caer”, dijo Ortiz de Montellano al relatar la dinámica con la que lidia todo el sector desde el azote del huracán María.

De acuerdo con Saca, el 92% de los clientes de PR Wireless tiene servicio. Aunque la empresa no posee infraestructura  como sería una red de fibra óptica, su operación de comunicación celular depende de acceder, precisamente, a esa autopista que proveen otros jugadores del mercado.

“El reto de la energía es un problema de magnitud porque los operadores siguen la red eléctrica. Cada quien ha buscado cómo restaurar el servicio para sus clientes, pero es un proceso complejo porque proveer electricidad para tus instalaciones consume los recursos de una organización”, dijo el ejecutivo.

Saca, al igual Neville Cruz, principal oficial de Tecnología, dedicaban todos sus esfuerzos a facilitar la fusión entre Open Mobile y Sprint en la isla cuando el huracán María tocó a sus puertas. La transacción se anunció a mediados de año y se completó el pasado 16 de noviembre.

“La línea entre la sobrevivencia y el vandalismo era bien finita porque ahora el diésel y un generador adquirieron un valor como no tenían antes”, dijo Martel al indicar que el sector, ha recurrido a la contratación de más seguridad para preservar las instalaciones.

Tres semanas de agonía

Para Martel, aunque el ciclón no tuvo precedente y todavía, buena parte de la población sufre por la devastación, el huracán María sirvió para evidenciar la poca o ninguna prioridad que los servicios eléctricos y de telecomunicaciones tienen en Puerto Rico.

“El estado crítico de la energía eléctrica en Puerto Rico y el rol de las telecomunicaciones venía abajo desde antes de María”, indicó Martel, al tiempo que sostuvo que el evento debe servir para dar un nuevo enfoque al sector que muchos perciben como “un lujo” cuando se trata de “una herramienta de productividad y sobrevivencia”.

Justo después de la embestida del huracán, Puerto Rico quedó incomunicado en su totalidad.

Durante la etapa crítica de rescate de vidas, los trabajadores de primera respuesta y la Policía de Puerto Rico no podían comunicarse y tampoco la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés). Ni siquiera la Guardia Nacional tenía sistemas de comunicación.

Sin embargo, en esos días, cuando el futuro del país se atendía desde el Centro de Convenciones -convertido en Centro de Operaciones- y levantar el sistema de comunicaciones habría facilitado la respuesta a la emergencia, los ejecutivos relataron a Negocios, que el sector tuvo que prácticamente suplicar al gobierno para acceder a combustible, una vez el gobierno acaparó todo. Tardaron unas tres semanas en lograrlo.

Ortiz de Montellano y los demás ejecutivos aseguraron que la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones intervino y sentó en una misma mesa a los líderes del sector,  a FEMA y a personal de la AEE, pero tales esfuerzos no han servido de mucho.

Según Ortiz de Montellanos, en desastres como Sandy o Katrina, las telecomunicaciones se recuperaron relativamente rápido porque el servicio eléctrico se restauró en poco tiempo.

A grandes rasgos, dijeron los entrevistados, el protocolo de manejo de desastre plantea que las proveedoras de telecomunicaciones y data siguen la ruta de reparación de la red eléctrica. Ello, en parte, porque las telecomunicadoras colocan su infraestructura en aquella eléctrica mediante acuerdos contractuales.

En Puerto Rico, todavía -tres meses después del huracán- ello no ha sido posible.

“Teníamos que estar todo el tiempo peleando. La falta de ese protocolo es lo que nos pega”, dijo Saca, quien relató que durante la emergencia, sus instalaciones principales estuvieron a punto de colapsar. Ello, porque no pudieron sacar los generadores de emergencia que tenían en el puerto hasta que un funcionario de alto nivel en Hacienda intervino.

Saca sostuvo que a futuro, es indispensable que en cualquier plan de emergencia se incluyan las telecomunicaciones como una alta prioridad.

“No fuimos una prioridad”, dijo Ortiz de Montellano.

Golpe millonario 

Dadas las circunstancias, el sector de telecomunicaciones lleva tres meses en modo de otorgar créditos a sus clientes.

Claro, por ejemplo, ha otorgado sobre $50 millones en créditos a sus clientes. Al finalizar el tercer trimestre de este año, según el reporte financiero de la empresa, los ingresos de la matriz, América Móvil, cayeron 17% en el Caribe como secuela del desastre en Puerto Rico.

PR Wireless ha calculado unos $40 millones en créditos, mientras que Liberty estima que los créditos a sus clientes rondan $45 millones.

Liberty estima que los daños asociados a María rondarán unos $200 millones. Khoury, empero, fue el único de los líderes del sector en comprometerse con que no habrá un alza en las tarifas a sus clientes durante el 2018.

En el caso de PR Wireless y Liberty, el huracán vino a poner presiones adicionales.

Recientemente, Moody’s Investors Service indicó que la clasificación crediticia de ambas empresas dependerá “del ritmo de la recuperación de la electricidad”.

“Estimamos que los costos de recuperación y la pérdida de ingresos puede ser material dada la extensión de los daños”, indicó Moody’s al señalar que la reducción en el número de clientes también tendrá un efecto potencial en el sector.

AT&T no proveyó cifras específicas, pero Dávila sostuvo que tanto en créditos como en daños, la empresa registrará “cientos de millones” de dólares en pérdidas.

La coyuntura, según los entrevistados requerirá un nuevo enfoque, en especial, porque rehabilitar la red de telecomunicaciones tras el paso del huracán se ha hecho con el capital propio de las empresas.

En ese sentido, Ortiz de Montellano destacó el reclamo que ya hizo el sector a la FCC para que se considere asignar fondos para la construcción de una infraestructura de primer orden en la isla.

Mientras ese reclamo todavía no ha dado resultados concretos, lo que tampoco ha pasado con otros fondos de recuperación para Puerto Rico, la FCC autorizó hace un mes, un adelanto de unos $77 millones al sector, correspondientes al llamado fondo universal.

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